Fin de Semana en Zamora

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Curiosidades sobre Zamora: Leyendas de Zamora

Raul Carlos Salgado

LA HIJA DEL QUINCALLERO Y LOS LADRONES

Cuenta la historia de un quincallero que tenía tres hijas y la pequeña que era la más lista le salvó de un peligro. Ya que aprovechando la ausencia de su padre, un hombre vestido de anciana, se presentó en su casa, ofreciéndoles una manzana que producía somnolencia, con la intención de robarles. La hija pequeña, que no se dejó engañar, le cortó la mano para escarmentar al ladrón

Tiempo después, el ladrón queriéndose vengar, apareció irreconocible, pidiendo la mano de la hija pequeña.

Después de la boda, fue llevada a una emboscada de ladrones y aprovechando la ausencia, quedándose con su suegra, consiguió evadirse, con un arca de dinero y un arma.

Tiempo después, apareció otra vez en el hogar del nuevo marido de la hija pequeña del quincallero, el ladrón disfrazado de buhonero, pero se le reconoció; otra vez disfrazado de perro, fue dejado entrar, pero la hija pequeña del quincallero se volvió a dar cuenta del engaño y lo mató.

BLANCA FLOR

En Lubián, un pueblo de la comarca de Sanabria; el &úacute;ltimo habitante del pueblo, pobre y muerto de hambre accedió al trabajo de alguien que resultó ser el demonio. Que le mandó tres trabajos, sino nos realizaba, a cambio, se llevaría su alma.

Primer trabajo, amaestrar un caballo salvaje, que fue ayudado por la hija del demonio, Blancaflor, que dijo que cansara al caballo, que en realidad era su padre, disfrazado de demonio.

Segundo trabajo, recoger hojas quemadas en un carro, fue también ayudado por la hija, que le suministró un líquido, que unió las hojas.

Tercer trabajo, conseguir una sortija del fondo del mar, fue, otra vez ayudado, por la hija del demonio, que le pidió que la troceara y la tirara dentro de un caldero al agua, volvió a conseguir salir bien del trabajo. La hija, que se quiso fugar con el hombre para evitar que su padre les matara a los dos porque se enteró que le había ayudado en los trabajos. La hija había preparado una treta poniendo dos pellejos de vino en la cama simulando a los dos, y luego escaparían con un caballo flaco (que era el pensamiento); él hizo lo contrario y trajo el caballo gordo, entonces su padre los descubrió y fue tras ellos. La hija tiró una horquilla y formó una barrera. El padre retrocedió en el intento de perseguirlos pero su mujer le aclaró que si hubiera cerrado los ojos hubiera pasado, volvió otra vez el padre a perseguirlos y encontró a un vendedor con naranjas, desistió otra vez en el intento y volvió a casa. La mujer le descubre otra vez el engaño y le dice que eran ellos disfrazados, vuelve otra vez al intento y encuentra una ermita y un ermitaño, desiste otra vez volviendo a casa y la mujer le descubre otra vez diciéndole que eran ellos dos disfrazados, finalmente abandona el perseguirle.

EL POBRE Y EL DEMONIO DE SAN CIPRIAN DE SANABRIA

Había un pobre en San Ciprián de Sanabria pedanía de San Justo que encontró a un hombre que le ofreció un talego de dinero por ayudar a una chica a la que prestó ropa que resultó ser la hija del demonio.

El primer trabajo que le mandó era que segara el campo y recogiese el pan y las roscas calientes para llevárselas a él. La hija le ayuda en el trabajo.

Segundo trabajo: le mandó limpiar la tierra, plantar viñas, vendimiarlas y traer el vino de las viñas, la hija también le vuelve a ayudar.

Tercer trabajo: traer un anillo del fondo del mar, lo recupera con la ayuda de la hija del mismo modo que el cuento anterior.

Colocan unos pellejos de vino para engañar a su padre de que están allí, en vez de coger el caballo más flaco, cogió el más gordo, en la persecución, la hija limpió las huellas para que no pudiera seguirlos y las tiró a un valle donde nació un río. La madre fue tras ellos con el caballo vista, pero el caballo de la hija se convirtió en ermita, ella misma en virgen y su marido en ermitaño. Engañaron a la madre, pero el marido se olvidó de su mujer, la hija se hizo modista del lugar y el marido se casó con otra, el día de su boda, ella (la hija del demonio) vio un muñeco y una muñeca encima de la tarta de boda y dándole un palo gritó en alto que si no se acordaba de cuando le ayudó en sus trabajos tan difíciles que le había asignado su padre, el novio que lo oyó recordó todo y volvió con ella, dejando a su nueva novia.

LOS REGULARES

Dicen que en Avedillo de Sanabria hay personas que tienen conocimientos sobre los fenómenos meteorológicos y los manejan. Llegaron dos pastores, al ver que había un forastero recitando conjuros, mirando el cielo y mojando un papel en el río, subiéndolo y bajándolo, uno de los pastores desconfió de él y pensó que estaba tramando algo malo, como por ejemplo envenenar las aguas, al ver que no le respondía lo golpeó; el otro pastor se mostró educado con el forastero, al marcharse los pastores, el forastero en voz baja oyéndolo el pastor amable fue prevenido de la amenaza que hizo el forastero de una tormenta, le avisa que por la noche deberá abandonar a su compañero para salvar la vida. Por la noche una tormenta se produce y el pastor amable como le habían dicho abandona la tienda de campaña. Después de la tormenta, se cumple la amenaza que había dicho el forastero, su compañero muerto y carbonizado y él salvó la vida.

EL CURA CONDENADO

Un mozo que tenía su novia en Aciberos, fue a verla a su pueblo, encontró a un hombre con cadenas que echaba huellas de lumbre que resultó ser el alma en pena de un sacerdote. Otro sacerdote le aconsejó que se deshiciera de esta carga, por que sino de lo contrario moriría, y en el sitio donde lo encontró realizara un círculo con una cruz dentro y pusiera dentro un pie, y con un palo y un lazo le desvistiera de abajo a arriba, dicho esto, el alma en pena desapareció.

EL PERRO DEL VALLE DE CUADRONA

En Riomanzanas, en los pueblos de la cumbre se cuentan historias de lobos. En Sanabria y Carballeda de lobisones o licántropos. En el valle de cuadrota de Riomanzanas había abatidas de mastines leoneses contra los lobos, y en Pestiqueira (Portugal), un día en una emboscada que le preparan los lobos a un mastín de los mejores le atacaron dejándolo mal herido; a los pocos días murió.

LAS DOCE PALABRAS DICHAS Y RETORNADAS

Un labrador de Zamora, queriendo ser vara de la cofradía del Santísimo y Ánimas de su pueblo, cambia su alma a cambio de dinero para realizar esta actividad. Un hombre rico montado en un corcel le ofrecen dinero, pero a los once meses moriría. Después de mucho tiempo un pobre pidiendo limosna va a la casa del labrador y su mujer le deja entrar, después de esto el pobre marchó; el labrador no podía respirar y sentía que iba a morir, la mujer que descubrió todo lo anterior sobre el trato le dijo que si volvía el pobre a pedir limosna lo dejara entrar. Y sucedió al cabo de un tiempo, el pobre le dijo que tenía que decir doce palabras retornadas: 1. virgen, 2. tablillas de Moisés, 3. Marías, 4. evangelistas, 5.llagas, 6. candelarios, 7. dolores, 8. gozos, 9. meses, 10. Mandamientos, 11. mil vírgenes y 12. Apóstoles. Dicho esto se salvó, pero en la cabecera de su cama quedó la marca de la mano de demonio grabada que estuvo a punto de llevárselo.

EL GIGANTE

Había un padre que tenía tres hijas, ofreció a un gigante la primera prenda que saliera a recibirle si le daba un talego de dinero pensando que saldría la perra, se equivocó y salió su hija mayor, lo mismo pasó con la hija mediana, pero recibiendo 2 talegos de dinero, y con la pequeña de 3 talegas de dinero, el gigante por lo tanto se quedó con las tres hijas. El novio de la pequeña fue en su rescate, encontrando a un carnero, una paloma, 2 perros, un pez y una hormiga, a todos les ayudó y le prometieron ayudarle ellos a él, cuando les necesitara no tenía más que invocarles.

Cuando llegó al castillo fue utilizando los poderes de todos los animales y consiguió llegar a la habitación de la hija pequeña, ella le dijo como acabar con el gigante, en el mar había una peña con una paloma en su interior y que en su vientre guardaba un huevo, no tenía más que partir el huevo sobre la cabeza del gigante y así lo mataría, el muchacho lo realizó y el gigante perdió su fuerza y así lo pudo matar, el castillo se derrumbó y el novio de la hija le devolvió al padre las talegas del dinero.

EL CURA Y LA CRIADA

En Ribadelago había un cura que tenía una criada que le hacía todas las tareas. Un día había un muchacho robando ciruelas, a lo que la criada gritó, "un rapaz", el cura respondió, "lo que salga" enterándose de su malentendido, y avergonzado, cortó el ciruelo para tallar santos concretamente a San Benjamín.

Otra versión dice que el árbol era un aliso y lo cortó para hacer una pila para que la burra comiera, y la otra parte del árbol para tallar una imagen de San Sebastián.

LA CONFESIÓN DEL LOBO

Un lobo decidió no comer a ning&úacute;n animal y fue al cura a confesarle su hambre, después de esto vio una burra y a una borrica pero le engañaron y no se las pudo comer, luego vio a dos carneros que le volvieron a engañar, al igual que una yegua y su potrillo que le dijeron que le quitara un clavo de la herradura de su pata para que no se atragantase y las comiera mejor, con lo que se ganó una coz, también encontró a una lechona con sus lechoncillos le engañó también diciéndole que le quitara una argolla de su hocico con lo que le metió un mordisco en la barriga además de un porrazo, el lobo, que calló por ladera abajo fue encontrado por un hombre que le pegó un hachazo en la cabeza y lo mató.

LA HIJA DEL REY

En Lubián había un rey que tenía una hija con cabellos de oro muy alegre hasta que un brujo la hechizó, ofreció el rey una gran recompensa a quien le ayudara. También ofreció la mano de su hija si este era casado o mujer, además de una cuarta parte de sus bienes.

Los tres hijos de un hombre sin fortuna intentaron hacerlo, encontraron una bruja que les dijo el remedio que era comiendo la hija del rey una manzana recién cortada de un árbol que había en el bosque. El hijo mayor fue con un cesto a buscar las manzanas pero en el camino se encontró a un brujo que cuando le preguntó que llevaba en la cesta, éste le respondió que llevaba chorizos y el brujo con un hechizo se las convirtió en chorizos. Al llegar a palacio descubriendo la cesta las manzanas transformadas en chorizos enojaron al rey que ordenó que lo encerraran y le propinaron una paliza. Lo mismo pasó con el segundo hermano, pero esta vez con ranas. El hermano más pequeño al responderle al brujo que llevaba manzanas no se le transformaron y la princesa sanó.

Pero el rey no quería que se casara con su hija por ser muchacho de baja clase social, solamente le ofrecía la cuarta parte de sus bienes. Por eso le mandó hacer unas pruebas y si las superaba se casaba con su hija y haber si era capaz de gobernar. Tenía que separar las semillas de nabo de las semillas de breza. El brujo del bosque le ayudó en esta prueba dándole un silbato que cuando lo sopló las hormigas negras trajeron las semillas de breza y las hormigas rojas el nabo. La segunda prueba tenía que guardar un rebaño de liebres sin perder ninguna, con el silbato mágico lo consiguió; aunque el rey en diversas ocasiones le iba quitando una liebre ofreciéndole un arca de dinero por cada una, pero como volvían al rebaño siempre se quedaba con arcas de dinero el joven pretendiente. Como el rey no pudo hacer nada al respecto al final el muchacho se casó con su hija y cuando le preguntó el rey que con que iba a mantener a su hija le respondió que con el dinero que le había dado de las arcas reales.

EL NIÑO LISTO

Había una niña princesa bellísima y virtuosa que no quería casarse y su padre que como le exigía mucho le dijo que se quería casar solamente con quien la hiciera decir otra frase que no fuera "bien podrá ser". Un príncipe entonces partió a palacio. En el camino encontró un chico que por lo que le preguntaba se dio cuenta de su error y decidió llevarlo con el pues le sería de ayuda con la princesa. El muchacho había robado una vara de fresno, una sartén, un frasquito de aceite, un huevo. Todos ellos cogidos de las ventas que había encontrado durante el camino. Fue al campo y vino con una cosa envuelta. Cuando llegaron a la corte de palacio la princesa solo decía "bien podrá ser". Pero cuando el muchacho hizo pedazos la barita de fresno para encender un fuego y encima del fuego la sartén, echó el aceite, echó el huevo y sacó la cosa envuelta que resultó ser una caca y le dijo "voy a hacer una tortilla con esta caca que he cagado yo y te la vas a comer t&úacute;", a lo que la princesa le respondió -"para que te la comas t&úacute; deslenguado" y como le había hecho hablar otras palabras que no eran "bien podrá ser" se casó con el príncipe la princesa y al niño lo acogieron como a un hijo.

PEDRO MALAS ARTES

Había una muchacha que tenía un novio tonto que hacía todo mal y por sus artes lo llamaban Pedro malas artes. Mandó a su novio a cortar un roble y a traer madera con los bueyes; colocó el carro debajo del árbol para no tener que cargarlo luego y cuando cortó el árbol y aplastó el carro y los bueyes. Pensó que si venían un carro de gallegos le prestarían el suyo y se quedó esperándolos, pero se durmió y le robaron todo lo que tenía. Llegó a casa y encontró a su suegra hambrienta por lo que fue y puso a asar una bola de manteca en la lumbre y cuando fue a la bodega a buscar vino y regresó se le había desecho la manteca se dio cuenta de que no había tapado las cubas de vino, cuando regresó a la bodega la encontró inundada de vino, como no tenía fregona fregó con una gallina pero después de estrujarla tanto para escurrirla se dio cuenta de que la había matado, la suegra llamaba la gallina y él que tenía miedo de que se diera cuenta cacareaba como las gallinas. Cuando vino la mujer y se enteró de todo lo que le había hecho metió a su madre en casa y echó al marido de allí.

LA CACA DEL BORREGO

Había un hombre que pedía limosna y estaba muerto de hambre. Se encontró a San José y le dio una mesa que cuando dijera la palabra "componte mesa" aparecerían manjares.

Cuando se le rompió la mesa la llevó al carpintero pero le dijo que no pronunciara las palabras de "componte mesa". Pero como era de esperar el carpintero pronunció las palabras nada más que el pobre se marchó, y ya no quiso devolvérsela, el carpintero le hizo otra copia exacta y le engañó. Al llorar otra vez el santo le ayuda y le da un borrego que cuando le dijera "caga borrego" este cagaría dinero, pero lo llevó a alimentar a un pastor, pero éste que se enteró igual que el anterior de su posibilidad se aprovechó quedándoselo y entregando otro parecido. San José que se enteró de todo esto quiso ayudar al pobre ya que mucho del dinero y de la comida se la daba a los pobres y le regaló esta vez un cayado, y cuando pronunciara las palabras "cayado descomponte" el cayado repartiría palos. Llevó el cayado a casa del pastor para que le devolviera el borrego verdadero, como no se lo devolvía dijo las palabras "cayado descomponte" y el cayado molió a palos al pastor, que al final no tuvo más remedio que entregárselo. Lo mismo ocurrió con el carpintero que le entregó la mesa después de la paliza que le había propinado el cayado. Al final el pobre repartía los alimentos de la mesa a los pobres al igual que el dinero que le suministraba el borrego.

LOS DOS HERMANOS

Dos hermanos gemelos, uno tonto y otro listo, el listo se marchó al ejército cuando una tía multimillonaria suya murió el listo se quedó con toda la herencia, sin decirle nada a su hermano que pensaba que su hermano que estaba en el ejército, el tonto por lo tanto se dedicó a pedir limosna.

El hermano listo estaba tan bien, que colocó un cartel en la puerta, poniendo "soy soldado y licenciado y vivo sin cuidado", esta frase presuntuosa enojó al rey que le llamó a su presencia, El rey le ordenó responder a tres enigmas: ¿cuánto vale un rey?, ¿cuánto pesa la luna? Y ¿cuánto pesa la tierra?, sino las acertaba, lo castigaría.

El hermano listo era también injusto, ya que un día se encontró de nuevo a su hermano, y lo engañó para que fuera en su lugar a la corte del rey, el hermano tonto se presentó ante la corte del rey y respondió así a las preguntas:

¿cuánto vale un rey?

Respuesta: 29 monedas, pues Cristo que era dueño y de cielo y tierra fue vendido por 30 monedas, un rey señor sólo de la tierra debe valer como mucho 29 monedas.

¿cuánto pesa la luna?

Respuesta: cuatro cuartos y una arroba.

¿cuánto pesa la tierra?

Respuesta: Cuando usted quite todas las piedras le diré el peso.

El rey conmocionado de la sensatez del hermano tonto, lo dejó marchar el libertad, no sin antes avisarle de que quitara el cartel, una vez libre se encargaría de ello, su hermano listo al verle salir tan airoso no daba crédito a sus ojos, y le tuvo que dar lo prometido, pero como su hermano era más bondadoso le perdonó y compartió el capital con él.

LOS TRES GALLOS DEL CURA

Un cura tenía 3 gallos, uno cantó "el cura duerme con el ama", y el cura lo mató.

El segundo cantó "A mi hermano lo mataron por cantar una verdad", y el cura también lo mató.

El tercero se cayó y salvó la vida. El que en este mundo "andare" tiene que oír, ver y callarse.

CHINAS SE LE VOLVERÁN

Un labrador es observado por un pobre que realmente era un brujo, y este le preguntó, "¿Qué siembra usted, buen hombre?, le respondió el labrador maleducadamente -"chinas", y el brujo le dijo pues chinas se le volverán, y así fue lo que pasó con su cosecha. A otro labrador le dijo a la misma pregunta, pero este educadamente le respondió, "trigo", y el brujo le apresuró diciéndole que lo recogiera que la cosecha ya dio su fruto, y así fue, mágicamente acabado de sembrar ya se podía recoger el trigo.

EL CARDO CORREDOR

En un pueblo zamorano de las montañas, todas las familias estaban en armonía, excepto tres vecinos que odiaban a otro que vivía junto a ellos. Un día viniendo de una feria los tres vecinos lo asesinaron a navajazos, y este antes de morir le pidió venganza y justicia a un cardo del suelo. Días después un cardo crecía en la puerta de la casas de los asesinos como acusándolos y siendo testigo del crimen, no pudieron acabar los malhechores con el cardo, ni cortándolo, ni enterrándolo, ni quemándolo, volvía a crecer, le habían echado la culpa del crimen a un buhonero, pero, todo el pueblo era conocedor de que esos vecinos odiaban al asesinado, peleaban entre ellos y estaban nerviosos, y el cardo era cada vez más grande y los delataba marcando el lugar de los asesinos, al final confesaron su crimen y soltaron libre al inocente buhonero, el cardo desapareció.

LA VACA Y EL LOBO

En Galende, Sanabria, una vaca se escapó al prado con una maroma atada, cuando oscureció ya no sabía volver, encontró un lobo, y la vaca le puso de excusa para que no la comiera que la dejara primero acabar de pastar, pues estaría más gorda, y como prueba de que no se escaparía le dijo la vaca que se ataran los dos en la cuerda, se ató con ella el lobo, cuando la vaca comenzó a correr ladera abajo, el amo que la vio la liberó y el lobo escapó.

LA PUERCA Y EL LOBO

En Galende, a una cerda con sus hijos los quiso comer un lobo, esta le engañó diciéndole que esperara a que bautizara a sus hijos, y como estaba cerca el lobo del canal donde los iba a bautizar, cundo el lobo le dio la espalda, la cerda le tiró para el molino del canal, y el lobo se ahogó.

LA RAPOSA Y EL LOBO

Ocurrió en Calabor, Un sardinero de Galicia encontró a una raposa que parecía medio muerta, la metió en la cesta, caminando se le cayó la cesta de las sardinas y la raposa reaccionó llevándose sardinas con ella, donde estaba un lobo fue la raposa y le dijo que había en un pozo más sardinas, el lobo fue al pozo se metió dentro y le dijo a la raposa que le pasara la cesta para coger las sardinas, y esta se la dio pero llena de piedras, cayó el lobo, pidiendo ayuda ala raposa, y esta le dijo que le traería ayudantes, pero le engañó pues trajo a unos perros y el lobo salió disparado atemorizado, la raposa se fue a vivir al bosque al lado de charca y una fuente y a todos los que pasaban le preguntaba su nombre, y la raposa cantaba "ahora soy yo quien al lobo el rabo hice meter entre las piernas".

LA RAPOSA DE LUBIÁN

Los de Lubián cuentan otra versión de este cuento, esta es de una raposa hambrienta que decidió hacerse la muerta en medio del camino, convencida de que así pronto comería, pasó un carretero, al verla, la cogió para desollarla, esta se escabulló detrás del carro y le robó una cesta de truchas. Se llevó los peces a su guarida, apareció el lobo, le pidió que le revelara donde cogió lasa truchas, la raposa le dijo que en un pozo, pero que era difícil porque hacía mucho frío de invierno, el lobo a&úacute;n así le pidió que le llevara hasta allí, y que le atara la canasta al rabo para coger las truchas, pero la raposa le llenó la cesta de piedras, cayó el lobo al fondo quedando atrapado en el hielo, el lobo pidió auxilio, la raposa le dijo que traería unos picos u unos martillos. Llamó a unos perros y partió un trozo de hielo pero el lobo no salió de allí, la raposa le cantó arriba piernas, arriba ancas que en este mundo todo son trampas.

LA SOPA, LA BOLSA Y EL DEMONIO

Un gallego cerca de Galende trabajando en una obra tenía un barreño donde preparaba la sopa, también tenía un aprendiz que tenía una bolsa de las propinas que le daban atada al cuello, un día le preparaba la sopa el aprendiz cuando se le rompió el cordel y cayó la bolsa dentro de la sopa sin darse este cuenta, al comer la sopa creían los comensales notar algo duro, y el efecto sacaron cordeles de ella, pesaron que la sopa estaba envenenada y dedujeron que era obra del diablo, el aprendiz que se dio cuenta de lo sucedido se lo explicó pero ellos no le creyeron, incluso murieron cuatro de los comensales.

EL OSO, LA VACA Y LA RAPOSA

En Lubián, un hombre araba sus tierras, una vaca le molestaba, a lo que el labrador le dijo "malos osos te coman", y en efecto apareció un oso a comerse a la vaca, el labrador le pidió que le dejara acabar de arar la tierra, luego se la comería, el oso en el carro mientras cuando apareció una raposa que le dijo al labrador ¿quién es ese que esta en el carro?, el oso le replica al labriego: "dile que soy un palo", la raposa le dijo que entonces cortara lo que sobresale del carro, el oso contesta: -"dile que no tienes tiempo".La raposa entonces dijo que se lo cortaría ella entonces, el oso entonces le avisa al labrador de que le dijera: ahora ya tienes tiempo y que lo harás tu sin prisas", antes de que el labriego pudiera reaccionar, la raposa le cortó al oso la cabeza con el hacha, después de esto le pidió como pago por esto al labrados unas gallinas, a lo que el labrador le dijo que le dejara acabar de arar, que luego se las daría. Más tarde al acabar de arar le dice a la raposa que le acompañara al pajar que allí se las daría, donde dentro resultó haber unos perros y la raposa salió mordisqueada, el labrador entonces se quedó con la vaca y las gallinas.

EL BICHO HOMBRE DE LUBIÁN

Había en Lubián un osezno que presumía de su fuerza ya que partía árboles con sus zarpas y decía que tenía más fuerza que incluso un bichohombre, ya que este tanto le insistía, un día fue acompañado por su padre en busca de un bichohombre, vieron a un niño, y este le preguntó que si él era un bichohombre, su padre le dijo que no, pero que lo sería, lo mismo ocurrió con un anciano, su padre le respondió que este ya lo había sido, cuando vieron a un cazador su padre le dijo que ese si que era un bichohombre, el osezno se abalanzó a por el, cuando el cazador le disparó en la cara y lo dejó cegato, el osezno volvió donde su padre escarmentado, y su padre le dijo eres fuerte, pero ves como no eres más fuerte que un bichohombre. El osezno dejó de ser tan fanfarrón.

EL ENCANTAMIENTO DE RIBADELAGO

Una mujer vecina de Ribadelago fue camino de la sierra para echar de comer a unos jatos, cuado encontró a un a persona con rasgos de moro que le preguntó que adonde iba, y que dejara lo que tenía que hacer y que le acompañara. Los jactitos eran pequeños y si no les daba de mamar morirían, pero el hombre le convenció de que el tenía una hijita en del mismo modo, ella accedió, y por una abertura de peña entraron, pudiendo ver la mujer de que en realidad era así, la mujer dio de amamantar a una niña de aspecto débil y enfermiza que rápidamente sanó, el hombre agradecido le dio unos carbones encendidos en una lata, que se llevó sobre el mandil, al regresar a su casa vio que los jatos estaba correteado también todos ellos muy sanos. Creyó estar mal recompensada por obtener sólo a cambio unos carbones encendidos y los tiró, En su hogar se dio cuenta de que dentro de la lata había un carbón todavía y cuando lo fue a tirar descubrió que tenía monedas de oro, fue a buscar los que tiró por el camino pero, el que se los había dado que resultó ser un moro brujo, los había recogido por el camino. Frustrada regresó al pueblo donde difundió la noticia pero nadie la creyó, incluso la tomaron por loca. Pero con el tiempo dos hombres muy apreciados por el pueblo fueron a pescar truchas al río y en el mismo sitio donde la mujer encontró al brujo vieron unas vacas coloradas y de repente estas desaparecieron.

Días después los mismos hombres vieron una cadena que cruzaba el río que nunca estuvo allí, y cuando fueron a cogerla se les volvió agua. Pensaron los vecinos que ese lugar estaba encantado.

LAS BRUJAS DE ACIBEROS

Un mozo de Aciberos fue a ver a su novia que era de otro pueblo cercano y en la comarca se encontró con unas brujas, hizo este un círculo en el suelo y dentro una cruz, se protegió de ellas aunque ellas le pidieron salir, después de un rato se marcharon y el hombre salió, en el pueblo de su novia vio más brujas, hizo lo mismo, cuado se marcharon pasó un viejo caminante leyendo un libro, el joven asustado siguió dentro del círculo, le invitó a entrar dentro del círculo pero el hombre viejo no quería, repitiéndoselo varias veces, gesticulando con los brazos le dio al libro del viejo sin querer un manotazo y este libro cayó dentro del círculo, el viejo se marchó, después de un largo tiempo habló con un cura que le dijo que las mujeres que había visto eran brujas y el hombre era el demonio, esto ya había pasado más veces y todos habían muerto, le dijo que moriría a los 7 días, y así ocurrió.

EL POZO DEL DEMONIO Y EL POZO DE LA MORA

En tierras de Sanabria había una moza que el demonio había metido en un pozo, nadie la sacaría de allí si se invocaba a Dios, a la Virgen o a los Santos en el momento de sacarla. En este pozo los vecinos oían los gritos de la muchacha, pero por miedo no hacían nada por sacarla, lo llamaron el pozo del demonio. Un piadoso mozo quiso intentarlo pero cuando subía a la moza dijo "válgame Dios", y entonces la cuerda se rompió y no pudo sacar a la joven.

Un segundo joven mozo quiso intentarlo pero al acercarse al pozo dos serpientes se enroscaron en sus manos, y el joven exclamó: -"Diós me ayude! Y ese momento cayeron al pozo muchas monedas, y surgió una voz de las profundidades del agua que decía: "perdida estoy para toda la vida." Nadie volvió a oír voces y la joven toda esperanza de ser rescatada. Unos vaqueros de Valiñas encontraron una moza rubia, muy bella que estaba perdida, pensando que estaba enferma la llevaron hasta el río de la vega donde se escapó. Los mismos vaqueros otro día cerca de Castromil (un pueblo cercano), la volvieron a encontrar en el mismo estado, pero esta vez consiguieron llevarla a su casa, le dieron de comer, pero ella no probó bocado en ni siquiera en tres días, la muchacha fue a un pozo que llamaban El pozo de la Mora, se miró en las cristalinas aguas y pronunció con una voz ronca:-"atarana mai!, a lo que contestaron desde abajo: -"atarana filla!" y ese preciso instante desapareció para siempre la joven.

LA BOTA DE LA VIEJA DE GALENDE

Había en Galende una vieja muy atrevida que hablaba un sanabrés muy cerrado. Fue a confesarse al cura antes de ir a una fiesta, y entonces se llevó con ella una bota de vino en el pecho para luego. Estando en misa, la vieja al confesarse decía: -" veíseme, veíseme, señor cura,"(algo así como culpa mía, culpa mía señor cura, pero se daba tales golpes en el pecho diciendo esto que la bota de vino partió y salpicó de vino al cura, le dijo ella:

-" veíseme, veíseme, señor cura", el cura como no entendía sanabrés le dijo enojado: -"andesé usted al cuerno que yo nunca la besaré".

LA SEÑA O LA ESQUILA DE LOS MUERTOS

Una tarde de frío y viento, las campanas sonaban y los perros ladraban en un pueblo que estaba cerrado por una barrera de sotos que impedía que nadie entrara o se marchara de aquel pueblo, en una casucha entraba y salía gente, oyéndose los lamentos de una mujer, en una habitación de la casa yacía un hombre de fuerte complexión pero derrotado y agonizante, se veía que iba a morir. Estaban personas intentando animar a la esposa, que afrontando el frío de la ventisca y la nieva se calentaban en el fuego, viejas rezaban el rosario, y comentaban que una señora, la Tía María, oyó el toque de la esquila de difuntos y la hora de ánimas y que cuado alguien muere el &úacute;ltimo vecino muerto que la ha oído se lo lleva con él al reciente muerto. La oscuridad se había adueñado de todo el pueblo, se siguió hablado de que la &úacute;ltima persona que murió fue la Tía Manuela, la del Soto.

Los hijos del hombre lloraban al igual que los familiares, los perros ladraban, y se oía a los lobos aullar, la puerta se abrió fuertemente en el &úacute;ltimo suspiro del difunto, "la seña, la seña", decía la gente, se volvió a oír la esquila de los muertos el ya estaría con la Tía Manuela, pero la esquila indicaba a otro que moriría, el próximo muerto sería recogido esta vez por Juan.

EL MOLINO DE SAN CIPRIÁN DE HERMISENDE

En San Ciprián de Hermisende no había ning&úacute;n molino ni forma de construirlo, hasta que llegó al pueblo un hombre que sabía de molinos, les puso el molino, y les cobró, y se marchó dejándolo en funcionamiento. Todo bien, pero como no le habían preguntado como se paraba, este seguía funcionando hasta que se le acabó el trigo de moler y las piedras echaban chispas, la gente del pueblo se pensó que era obra del diablo que se tenía envidia de la prosperidad del pueblo. La gente organizó una procesión con su Santo Patrón hacia el molino acompañados del cura, el cual ordenó al molino que parase, como no surgía efecto, le dijo que entonces respetaría su cabeza sagrada, la metió, y se la cortaron las piedras, la gente escapó de allí asustada, y una vieja resbaló, cayendo al canal, siendo arrastrada por las aguas trancó el funcionamiento del molino. La gente del pueblo para parar el molino entonces echaban una vieja al río, y esto les daba siempre buen resultado.

LOS DIEZMOS DE SAN CIPRIÁN

En San Ciprián de Hermisende era costumbre pagar los diezmos a la iglesia, esto consistía en darle al cura la décima parte de lo que produjeran, decidieron suprimirlo, el cura entonces usó una artimaña, un sábado por la noche, ayudado del sacristán se llevaron al Santo Patrón, pero se les cayó la vara que llevaba el Santo en la iglesia sin darse cuenta, tomaron dirección de Portugal y llegaron al alto de San Cebrián, que estaba cuajado de castaños, escondieron al Santo en el hueco de uno de ellos, un agujero que había hecho un rayo en el árbol, y en que el Santo parecía estar flotando. Al ir la gente a misa, no vieron al Santo, el cura le respondió que el Santo sabía que no querían pagar los diezmos y entonces se enfadó y al ver la vara en el suelo se inventó que por este enfado la tiró al suelo además de que se marchó para Portugal. Todos fueron en procesión de camino a Portugal a buscar al Santo, cuando unos niños lo encontraron, la gente le pidió que volviera pero el Santo les dio la espalda, todos estaban engañados excepto el Alcalde que aunque era muy bruto se dio cuenta y vio las manos del Sacristán manipulando al Santo, levantó el Alcalde el bastón gritando, amenazando al sacristán para que saliera, ante el asombro de la gente, y el cura, aprovechó para escapar de allí.

AMIGOS MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Dos amigos se prometieron que si uno moriría le esperaría al otro en el cielo o allí donde estuviese. Uno de ellos muere en un accidente víctima de un caballo desbocado, el segundo muere de viejo y va al cielo a buscar a su amigo, pero como no lo encuentra, teme que este a lo mejor no lo haya reconocido por sus arrugas, el encargado del cielo le dijo que mirara en el purgatorio, pues nunca se sabe, a lo mejor tenía algo que purificar, pero el amigo tampoco lo encontró allí, decidió como &úacute;ltimo recurso ir al infierno y allí vio a Pedro Botero pero no vio a su amigo, el Diablo tampoco lo había visto, y le preguntó que en que trabajaba su amigo, a que se dedicaba, este le respondió que de de notario, a lo que el diablo replicó, que era normal, porque los escribanos no tienen alma.

QUE VIENE LA AFRANCESADA

Una vieja tenía un gallo al que quería mucho, un día los franceses marcharon para atacar al pueblo, los habitantes para que los no les robaran guardaron todo en una cuadra medio derruida en la punta de arriba de un monte vecino, los ciudadanos del pueblo hicieron sus necesidades allí, el olor era pestilente. La vieja que tenía poca vista, se entretuvo buscando al gallo que se le había escondido debajo de la cama, cuando lo encontró lo escondió en el refajo para subir el monte más deprisa y esconderlo en la cuadra, pero ya era demasiado tarde y los franceses llegaron, ella aunque ella se escondió en unas matas, el gallo cantó, y entonces la atraparon, le quitaron el gallo y la molieron a palos. Se enteraron de que lo iba a esconder a la cuadra, subieron allí pero por el insoportable olor que desprendía la cuadra las tropas de soldados franceses no entraron, pensando que allí no podía haber nada bueno. Sino hubiese sido por esa treta de los del pueblo los franceses que lo robaban todo hubieran dejado que el pueblo se hubiera muerto de hambre sin nada que comer.

Fuente : Estas maravillosas leyendas han sido posibles gracias a la recopilación y trabajos de investigación de D. Ra&úacute;l Carlos Salgado que los ha cedido altruistamente a www.zamoraturistica.com para gozo y disfrute de los usuarios

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